Ante la decepcionante situación de los turnos, AUGC decide no asistir a los actos institucionales de la Patrona


03/10/2016

El Director General de la Guardia Civil, en un acto de la Patrona del Cuerpo El Director General de la Guardia Civil, en un acto de la Patrona del Cuerpo.

En el pasado Pleno del Consejo de la Guardia Civil, de día 26 de septiembre, la Asociación Unificada de Guardias Civiles ha vuelto a preguntar sobre cuándo tiene previsto la Dirección General poner en marcha algo que afecta a más de 50.000 guardias civiles y sus familias. Nos referimos a la aplicación de un régimen de turnos en la jornada laboral de las unidades que prestan servicios operativos.

Y AUGC realiza esta petición con la legitimidad que le supone haber reivindicado esta cuestión, tan importante para los integrantes del Cuerpo, desde el año 2009 (recordemos que por dos veces, miles de guardias civiles se han manifestado ya alrededor en Guzmán el Bueno, reclamando la aplicación de una jornada laboral digna). Porque no es admisible que la Dirección General del mayor cuerpo policial del país, no sea capaz tras casi ocho años, de conseguir implantar un régimen de turnos que permita conciliar la vida laboral de los guardias civiles con la personal y familiar.

Pero si ya la situación comienza a ser negativa y decepcionante, más lo fue la respuesta que los vocales de AUGC obtuvieron de los generales presentes en el Consejo.

Se comenzó con respuestas que aludían – nuevamente -  a plazos y más análisis. Así, el Jefe del Mando Operativo de Servicios, adelantó que lo que había previsto es que la monitorización de las unidades donde se habían establecido varios tipos de turnos, acababa en teoría, ahora en septiembre, para pasar a su evaluación.

También el Subdirector de Personal habló de que en diciembre finaliza el plazo para medir la repercusión de la aplicación de las órdenes generales de productividad y jornada laboral, y si es pertinente, a partir de ese momento, hacer cambios en las mismas.

Pero pronto salió la verdadera intención que tiene la cúpula del Cuerpo, porque tomó la palabra el Director Adjunto Operativo, Cándido Cardiel, para sentenciar que el espíritu de la Orden General de jornada laboral no es la aplicación de turnos a todas las unidades operativas, viniendo a decir que la idea es que solo las unidades grandes prestarán servicio a turnos - lo cual por cierto, no es ninguna novedad, porque estas unidades ya organizan sus servicios en régimen de turnos – para continuar apostillando que los guardias civiles que tengan la mala fortuna de estar destinados en unidades pequeñas, tendrán que resignarse; pues ni tendrán turnos, ni la orden general de productividad contempla contraprestación alguna por esta circunstancia.

De entrada hay que decir que en los grupos de trabajo que se iniciaron en el seno del Consejo de la Guardia Civil, para la implantación de turnos, con experiencias “piloto” incluidas, siempre quedó claro por parte de la Dirección General y de la DAO, que si alguna unidad quedaría sin régimen de turnos, sería por una circunstancia excepcional, ya que la idea era que todos los guardias civiles pudieran realizar su servicio en régimen de turnos.

Porque es importante hacer un ejercicio de memoria sobre la implantación del sistema de trabajo a turnos. Porque, aunque algunos piensen lo contrario, ya en el año 2009 se efectuaban grupos de trabajo donde aparecía el desarrollo de dicho sistema de trabajo y su implantación en las Unidades operativas de la Guardia Civil. El proceso fue el mismo que el actual, se eligieron varias unidades (puestos principales y destacamento de tráfico) y los llamados NOPs (núcleos operativos), donde se agrupaban varios puestos a efectos de cuadrante. La principal conclusión que se derivó de los informes que fueron confeccionados por personal de la DAO fue la siguiente: no es posible implantar turnos en Unidades y NOPs que tengan menos de 35 efectivos de presente. Por debajo de esa cifra los cambios eran constantes y afectaban a la certidumbre de los turnos de trabajo.

Por supuesto había una idea de la que participaban todos los presentes, tanto por parte de las asociaciones profesionales como de la DAO y Subdirección General de Personal: la implantación del régimen de trabajo a turnos lo será a todas las unidades de seguridad ciudadana, tráfico y grandes unidades (USCP, núcleos de servicio, UPROSE, ect). Para ello se había previsto incluso cadencias diferenciadas, según la entidad de la unidad. 

No debemos pasar por alto que en aquel momento, año 2009, las plantillas de las Unidades operativas estaban más o menos cubiertas de personal, y sin embargo los representantes de la DAO y los de la Subdirección General de Personal, ya son conscientes de que la organización territorial de la Guardia Civil, o tal vez mejor decir la desorganización territorial, provocaba que fuera imposible implantar un régimen de trabajo a turnos unidad por unidad, creándose a tal efecto los NOPs.

A partir del año 2010 y siguientes la merma de efectivos en la Guardia Civil se acrecienta, y alcanza su  punto álgido en 2015. Es decir, que si con las plantillas al 90 o 95 % de su catálogo, y debido a la organización territorial, la Guardia Civil es una organización (más bien una desorganización) que no puede garantizar un sistema de trabajo a turnos, imaginemos que es lo que puede garantizar cuando la cobertura del catálogo de las plantillas se encuentra cubierto al 70 o 75 %.

La conclusión inicial por tanto, es que el teniente general Cardiel, con su intervención lapidaria en el Consejo, se ha “cargado” la utilidad de los Núcleos Operativos, que precisamente se formaron para poder establecer la implantación del régimen de turnos.

Pero lo más grave es que por más responsabilidad que pretenda arrogarse el DAO, no deja de ser un alto funcionario más, que a lo sumo, podrá trasladar al Gobierno que la escasez de recursos en Guardia Civil impiden la implantación de la Orden General de Jornada Laboral, pero desde luego la decisión no le compete ni a él, ni a ningún otro mando militar. Esto es preocupante, porque al Ministro del Interior, que es el presidente del Consejo, ya ni se le espera en este órgano, pero es que el Director General de la Guardia Civil, que sí que estaba presente en el Pleno, mientras todo esto ocurría, ni abrió la boca, haciendo a nuestro parecer una dejación de funciones, que demuestra que el gobierno hace tiempo que dejó la dirección de la Guardia Civil, en manos de los generales del Cuerpo.

Ante estos hechos tan graves, AUGC ha decidido no asistir a los actos institucionales que se celebrarán con motivo de la Patrona de la Institución. Es necesario desprenderse ya de inercias, y dejar de vivir de rentas, porque acudir recurrentemente a la historia y al prestigio del Cuerpo, no está mal, pero desde luego no puede ocultar que la Guardia Civil tiene que impulsar cambios de calado – comenzando por una jornada laboral digna para sus integrantes – que hagan viable en el futuro, la existencia de esta Institución.

 

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