La Guardia Civil expedienta a la agente que optó por su propio chaleco antibalas para mujer, pese a que la juez militar reconoció que existe discriminación femenina

La Guardia Civil expedienta a la agente que optó por su propio chaleco antibalas para mujer, pese a que la juez militar reconoció que existe discriminación femenina

Alicia Sánchez, en el centro, flanqueada por Pilar Villacorta, entonces Secretaria Nacional de la Mujer en AUGC, y Mariano Casado, asesor jurídico de la asociación.
Alicia Sánchez, en el centro, flanqueada por Pilar Villacorta, entonces Secretaria Nacional de la Mujer en AUGC, y Mariano Casado, asesor jurídico de la asociación.

La Dirección General de la Guardia Civil ha abierto un expediente contra Alicia Sánchez, la guardia civil que, con el apoyo y la asesoría jurídica de AUGC, asociación de la que también es representante, ha logrado que la justicia reconozca la discriminación existente hacia las mujeres que trabajan en el Instituto Armado al no proporcionárseles chalecos antibalas adaptados a su anatomía. Precisamente, tras la resolución, la Dirección General ha comenzado a incluir la posibilidad de seleccionar chalecos antibalas adaptados antropomórficamente a la mujer.

A través de dicho expediente, la Dirección General pide que se sancione a la agente con una falta grave, lo cual podría llegar a suponerle incluso la pérdida de destino profesional y su consiguiente destierro. Ante esta situación, AUGC ha puesto en marcha una campaña que buscará recabar el apoyo de diversos colectivos sociales y grupos políticos a una trabajadora que lo único que ha hecho es poner en evidencia una carencia en la Guardia Civil que afecta no sólo a la seguridad de las agentes, sino por extensión a la del resto de los ciudadanos.

El caso arranco a principios del pasado mes de agosto, cuando en la prestación de un control policial y ante la carencia de chaleco antibalas femenino de dotación oficial, Alicia solicitó hacer uso del suyo propio que había adquirido por unos 500 euros y que llevaba usando sin más problemas desde hacía unos años. Sin embargo, el oficial al mando denegó su uso, ordenando que usara uno masculino a sabiendas de que el mismo le impedía el acceso a su arma reglamentaria y a los grilletes debido a su excesivo tamaño.

A pesar de esto, la agente, ante el  riesgo para su seguridad, optó por hacer uso del suyo particular, que era de su talla y le permitía acceder a los elementos de seguridad referidos. El resultado de su decisión tuvo como resultado la propuesta de instrucción de un delito militar de insubordinación. 

Sin embargo, el pasado enero, la juez del Juzgado Togado Militar Territorial Nº42 decidió archivar el auto abierto contra Alicia Sánchez. En su auto, la juez señalaba directamente la “discriminación” que padecen las guardias civiles en cuanto a su acceso a chalecos femeninos: “A juicio de esta Juez, es evidente que la razón de la actitud de la Guardia Dª Alicia no fue otra que poner de manifiesto la dificultad que le entraña la prestación del servicio haciendo uso del chaleco antibalas oficial, la discriminación en la adquisición de los equipos de trabajo para el desempeño de la actividad policial –inexistencia de chalecos antibalas específicos femeninos- y la incidencia negativa en su seguridad y salud con ocasión de los equipos de trabajo”.

 

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