Progresismo vendo, que para mí no tengo

El secretario general de AUGC, Juan Fernández recuerda en este artículo que, cansados y hastiados de que se dé la espalda a los guardias civiles y no se atiendan sus legítimas demandas, nuestra asociación profesional ha convocado una concentración en la Plaza Mayor de Madrid para el próximo 5 de junio.

por Redacción AUGC

María Gámez, en su toma de posesión como directora general de la Guardia Civil.
María Gámez, en su toma de posesión como directora general de la Guardia Civil.

“Consejos vendo, que para mi no tengo” es un refrán que recrimina a quien da consejos a los demás, pero no los toma para sí o no sabe resolver sus propios problemas. Y esto es lo que sucede cada vez que llega al Gobierno el partido que se considera a sí mismo progresista.

Con la llegada al poder, pronto se repite la tantas veces sufrida transformación, y al dar el salto de la oposición a pisar moqueta pasa de las palabras a los hechos, y con ellos de nuevo se vuelve a dar la espalda a los avances y las legítimas demandas planteadas por los guardias civiles.

Y así llega María Gámez a la Dirección General de la Guardia Civil -a quien veíamos paradójicamente estos días enarbolar la bandera del progresismo y la libertad durante su participación en la campaña a las elecciones de la Comunidad de Madrid- como adalid de “aires de cambio” a una institución donde el generalato interpreta cualquier avance en derechos como una pérdida de sus privilegios que es recibida siempre como un ataque a la institución y su existencia.

Pronto, muy pronto, los guardias civiles se dan cuenta que no hay programa, no hay ideas para renovar la institución, modernizar y homologar las condiciones sociolaborales entre los cuerpos policiales.

Pronto, muy pronto, los guardias civiles se dan cuenta que no hay programa, no hay ideas para renovar la institución, modernizar y homologar las condiciones sociolaborales entre los cuerpos policiales. Con un salario público por encima de los 120.000 euros, es mejor dejarse llevar que remangarse para hacer política mirando por el interés general de la mayoría de los miembros del Cuerpo.

Un breve resumen, en poco más de un año desde la llegada de este gobierno “progresista”, da motivos suficientes para que los guardias civiles, convocados por AUGC, vuelvan a salir a la calle el próximo 5 de junio, en la Plaza Mayor de Madrid.

 

CUMPLIMIENTO ÍNTEGRO DEL ACUERDO DE EQUIPARACIÓN SALARIAL:

 

1) Revisar al alza las cantidades recogidas en el Acuerdo.

2) Incorporación de personal en Reserva sin destino. Cláusula Tercera.

3) Tramitación de una ley para evitar discriminaciones salariales en un futuro. Cláusula Octava.

SIN TURNOS DE TRABAJO NI JORNADA LABORAL: sin embargo, ni rastro para mejorar la conciliación laboral y familiar de este personal operativo. Los guardias civiles continúan siendo los únicos trabajadores de los servicios de emergencia, incluidos, por supuesto, el resto de cuerpos policiales, que no tienen turnos de trabajo y que más horas de servicio realizan año tras año.

NUEVA ORDEN GENERAL DE PRODUCTIVIDAD: y aprovechando el restante 10% de la cantidad del último tramo de equiparación salarial, continúa la ofensa y María Gámez rompe su palabra para aprobar una norma que nadie entiende, pero que vuelve a repartir las cantidades económicas destinadas a incentivos al rendimiento a todos menos a quienes prestan servicios operativos en días festivos y horas nocturnas con tanto sacrificio y responsabilidad.

REPARTO DEL TERCER TRAMO EQUIPARACIÓN SALARIAL: la cantidad destinada a establecer la igualdad retributiva entre cuerpos policiales habría de ser justa, y realizada en función de los puestos de trabajo ocupados por el personal de la Guardia Civil comparados con los Mossos d´Esquadra.

Sin embargo, desde la Dirección General de la Guardia Civil se impuso que se destinaran las cantidades económicas de la equiparación a engordar las nóminas de aquellos que ya están sobradamente retribuidos.

Sin embargo, desde la Dirección General de la Guardia Civil se impuso que se destinaran las cantidades económicas de la equiparación a engordar las nóminas de aquellos que ya están sobradamente retribuidos.

A pesar de contar la Guardia Civil con un presupuesto mayor (59%) que Policía Nacional (41%) la cantidad asignada a las escalas de base fue menor que para el otro cuerpo policial. Un agravio sin precedentes.

REMILITARIZACIÓN DE LA GUARDIA CIVIL: la cuadratura del círculo se cierra con la reciente aprobación de un Código de Conducta que supone una involución en las políticas de personal aplicadas a los guardias civiles para hacerles retroceder a épocas ya superadas. Sin duda, se comprueba que el lobby militarista se siente sin obstáculos que frenen sus ambiciones de remilitarización.

APLICACIÓN DEL CÓDIGO PENAL: los guardias civiles soportan una situación absolutamente abusiva y desproporcionada, por la que una simple discusión laboral puede acabar con el ingreso en una prisión militar. Esto a nadie parece importarle, y no hay “progresismo” que ponga fin a esta injusta situación.

Las primeras formaciones políticas progresistas en España surgen en el seno del liberalismo del siglo XIX, como tendencia política​ orientada en general hacia el desarrollo de un Estado del bienestar, la defensa de derechos civiles y la participación ciudadana, así como de los movimientos sociales. Se supone, porque desde luego los guardias civiles solo han visto, gobierno tras gobierno progresista, involución en sus derechos y empeoramiento de sus condiciones laborales y profesionales.

Ahora solo queda que todo el país se entere de que ha llegado la hora de la modernización de la Guardia Civil y la homologación de las condiciones sociales, profesionales y económicas de los guardias civiles a las del resto de cuerpos policiales. El próximo 5 de junio, reclamaremos democracia y dignidad para los hombres y mujeres que conforman la Guardia Civil y sus familias.

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