Un autobús que transportaba presos se avería y pone en riesgo el tráfico y a los agentes durante horas

17/5/2017
A la izquierda, el autobús averiado. A la derecha, la autovía balizada, en pleno cambio de rasante. A la izquierda, el autobús averiado. A la derecha, la autovía balizada, en pleno cambio de rasante.

Desde la Delegación de la Asociación Unificada de Guardias Civiles en la Provincia de Alicante se pone en conocimiento de los distintos medios para conocimiento de la ciudadanía un hecho que deja bien clara la descoordinación y falta de prevención entre algunos responsables de la Comandancia de la Guardia Civil en Alicante.

A las s 13.10 horas de ayer martes, un autobús de la Guardia Civil procedente de Madrid, de los dedicados al traslado de presos, se averiaba en la A-31 cuando circulaba desde la prisión de Villena hasta la de Foncalent para dejar en ella a los últimos dos presos que transportaba en su interior.

Ante esta situación, los agentes que lo conducían tenían que detenerlo en la A-31, en un cambio de rasante previo a una salida, con los demás vehículos circulando a alta velocidad, en uno de los carriles, ya que no hay arcén suficiente.

Hasta las 14:00 horas, que se balizaba el carril por personal de mantenimiento de la vía, se reguló el tráfico por uno de los componentes de la conducción exponiendo su integridad física para evitar posibles colisiones entre los numerosos vehículos que circulaban por ese tramo de vía.

En el autobús estaban dos internos (un psiquiátrico y un primer grado de banda armada). El autobús estaba  apagado porque no se podía encender, sin aire acondicionado, con los presos en las celdas. No recibieron apoyo de ninguna unidad para reforzar la custodia.

A las 14:30 horas se presentaron dos agentes en un coche patrulla de un puesto cercano para trasladar a los internos, teniendo que detener el tráfico de la autovía para poder darle salida al coche patrulla (la velocidad de los vehículos que circulan por esa vía es de 120 kms/h).

El aviso al COS de Alicante fue a las 13:30 horas. También dieron aviso a la UPROSE (unidad de protección y seguridad) de la novedad.

En un principio, UPROSE dijo que iba a mandar una grúa, pero el COS (centro operativo de servicios) de Alicante no autorizó la grúa, solo el desplazamiento de un mecanico hasta el lugar para solucionar la avería, a pesar de que el conductor del autobús les advirtió de que esa avería no se podía solucionar in situ.

Mientras tanto ninguna unidad da apoyo, ni tampoco se envió a personal de tráfico al lugar.

A las 16:15 horas aparecieron casualmente por el lugar dos guardias civiles de tráfico que estaban de patrulla por la autovía, y decidieron quedarse en el lugar y auxiliar a sus compañeros.

A las 16:45 horas se volvió a interesar del COS Alicante que pasaba con la asistencia, y se les informó de que el mecánico estaba avisado desde las 14:00 horas, ya que no se autoriza grúa para esta avería, desconociendo si el mecánico podría arreglar el autobús.

A las 17:45 horas, sin que se hubiese personado en el lugar ni mecánico ni grúa, se quedaron con el autobús tres guardias y el resto de la conducción finalizó servicio. Todo esto sin comer y sin que en ningún momento nadie les informase de nada.

Por fin, el mecánico  llegaba a las 17:50 horas y confirmaba, como era de esperar, que no se podía arreglar la avería.                       

Se tuvo que autorizar obligatoriamente la grúa para remolcarlo a Foncalent.

Estos agentes, compañeros de Madrid, se llevarán un mal recuerdo de la atención prestada por los responsables de la Comandancia de la Guardia Civil de Alicante. Pero, al menos, volverán a su casa sin daño alguno después de haber expuesto su vida innecesaria y obligatoriamente en un tramo de una vía donde ya se han producido varios accidentes con víctimas mortales.

 

 

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