Otro héroe que nos deja *

11/7/2017
Lugar donde se produjo el accidente mortal del compañero el pasado lunes. Lugar donde se produjo el accidente mortal del compañero el pasado lunes.

De nuevo estamos de luto en la Guardia Civil por la pérdida la pasada semana de un compañero, un miembro de la especialidad de Tráfico que el pasado lunes 3 de julio iniciaba su servicio a las seis de la mañana para no terminarlo jamás. Un desafortunado incidente hizo que mientras el agente atendía a un usuario de la vía, otro vehículo le arrollara al no percatarse de su presencia.

Ya son trescientas treinta y tres personas pertenecientes a la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil las que han fallecido en acto de servicio desde que se creara esta especialidad. La actividad con mayor número de fallecidos por accidente laboral en el Cuerpo.

Y es que en muchas ocasiones, tan alta peligrosidad en el ejercicio de nuestras funciones se ha de afrontar sin el personal necesario. Existe un déficit de plantilla, y este déficit se ha de subsanar con el esfuerzo y sacrificio de quienes cada día prestan servicio.

No es de recibo que existan patrullas formadas por un solo componente -recordemos que estamos en alerta antiterrorista cuatro sobre cinco-, o que una vasta extensión y todas las incidencias que surjan en dicho espacio tengan que ser atendidas por una sola patrulla.

Soy consciente de que algunos altos mandos en la Guardia Civil no quieren que se saquen a relucir las “vergüenzas”, pero menos aún nos gusta a nosotros sufrirlas. Y la realidad muestra una falta de planificación y sensibilidad con quienes han de soportar las peores condiciones laborales. La institución no está resultando a la altura de lo que se espera de ella, y muestra incapacidad para adaptarse a un nuevo escenario, así como falta de adaptación a las nuevas necesidades.

El conjunto de niveles jerárquicos, los puestos, funciones y canales de comunicación establecidos de forma oficial por quienes detentan el poder estratégico dentro de la institución, es decir, por quienes fijan los factores productivos, así como la utilización de los recursos humanos y materiales, no están siendo capaces de adaptarse a las nuevos tiempos y las nuevas demandas que exigen un nuevo marco en las relaciones laborales. Algunos parecen no haberse dado cuenta que la Guardia Civil de correrías, la cartera de caminos, los telefonemas y el servicio de puertas de 24 horas forman parte del pasado.

Si de verdad se quiere una Guardia Civil para el siglo XXI, ésta pasa por el aumento de efectivos y dotar de mejores medios para poder prestar un servicio de calidad y con garantías. No solo hemos de dar seguridad, sino que además hemos de sentirnos seguros en nuestro trabajo cada día.

* Artículo de Juan Fernández, secretario nacional de Comunicación y portavoz de AUGC

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Comentarios

    Me parece un buen artículo, bien explicado y con pocas palabras. Hablo con conocimiento de causa, llevo 21 años en la ATGC, y nunca he visto lo que veo en estos últimos años. Hay una cosa clara, y es que no tenemos el don de la ubicuidad, y no podemos estar en dos accidentes a la vez, o en dos auxilios a la vez....llegando incluso a ordenarte el COTA, que si vas en moto, un guardia se quede en ese accidente y el otro guardia se desplace al otro accidente....perdooonaaaa ???? Estamos tontos o que ???. Lo más lamentable de esta situación que estamos padeciendo los GC's, es que nuestros mandos, generales de las Jefaturas, Director General y el Ministro del Interior, no hacen nada por subsanar esta situación tan precaria de efectivos y material, y seguimos pagando con lo más valioso, con la vida. DEP Cayetano, y cuida de nosotros

    Creado el 12/07/2017 a las 11:48 por Francisco
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