AUGC recuerda su lucha contra ETA a través de su personación como acusación particular en los casos con víctimas guardias civiles

AUGC recuerda cómo ha luchado contra ETA por medio de su personación como acusación particular en todos los casos en los que han resultado afectados tanto guardias civiles como sus familias. Se trata, además, de la única asociación profesional de guardias civiles que ha defendido en los tribunales a los agentes que han sufrido esta lacra.

Alava

Imagen de la concentración organizada por AUGC en 2011 en Victoria ante la sede del Gobierno vasco.

La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) celebra el anuncio de la disolución de ETA, como no podía ser de otro modo respecto a una banda de asesinos que ha segado la vida de más de 850 personas, entre ellas 230 guardias civiles.

Pero sobre todo celebra que este fin haya llegado después de que la banda haya sido derrotada sin paliativos tanto policial como judicial y socialmente.

Al mismo tiempo, AUGC recuerda cómo ha luchado contra ETA por medio de su personación como acusación particular en todos los casos en los que han resultado afectados tanto guardias civiles como sus familias. Se trata, además, de la única asociación profesional de guardias civiles que ha defendido en los tribunales a los agentes que han sufrido esta lacra. Así es, por citar el último ejemplo, en la causa abierta contra nueve personas por la agresión a dos guardias civiles y sus parejas en la localidad navarra de Alsasua el 15 de octubre de 2016, que estos días está siendo juzgada en la Audiencia Nacional.

La estrategia activa de AUGC contra los terroristas se iniciaba en marzo de 2003, cuando el Ministerio del Interior presentaba una denuncia en la Audiencia Nacional contra el exdirector del diario en euskera Egunkaria, Martxelo Otamendi, y contra otros tres ex directivos del rotativo –Xabier Alegria, Xabier Oleaga e Iñaki Uria– por haber acusado a la Guardia Civil de haberles torturado durante su detención del 20 de febrero. Ante aquella denuncia AUGC daba un paso al frente y se personaba como acusación particular por primera vez en una causa contra ETA.

El primer caso relacionado con un atentado en el que AUGC está presente como acusación particular es el de la casa cuartel de Legutiano (Álava), en 2008. El 14 de mayo de ese año los terroristas colocaron un coche bomba que explotó a las tres de la madrugada junto a las viviendas de los guardias civiles. No hubo previo aviso. El guardia civil Juan Manuel Piñuel Villalón resultó muerto, y otros cuatro agentes heridos.

Es tras el atentado de Legutiano cuando comienza la confluencia de la labor institucional de AUGC con su maquinaria jurídica, de manera que la organización pasa a ser un referente en el apoyo a los guardias civiles víctimas del terrorismo. Tras el atentado se produce además otro de los hitos históricos de AUGC: por primera vez, una organización de guardias civiles se sienta en un tribunal frente a los terroristas que han atentado contra ellos, y les piden cuentas por sus crímenes a través de su personación en la causa. Se creaba así un nuevo escenario insólito y desconcertante para los etarras y su entorno jurídico.

Hay que destacar, además, que ese posicionamiento judicial, organizativo y mediático de AUGC contra ETA le puso de inmediato en la diana de la banda terrorista, lo que obligó a algunos de sus representantes a adoptar especiales medidas de seguridad en sus actividades.

El compromiso de AUGC respecto a las víctimas del terrorismo ya había quedado patente en diciembre de 2004 tras la creación por parte del Ejecutivo socialista de José Luis Rodríguez Zapatero del Alto Comisionado de Apoyo a las Víctimas del Terrorismo, al frente del cual se situaría, con dependencia directa del presidente del Gobierno, el entonces rector de la Universidad Carlos III de Madrid, Gregorio Peces-Barba. Una vez más, AUGC estuvo allí.

El tercer brazo de la estrategia de AUGC contra el terrorismo y en respaldo de los guardias civiles que lo padecían fue la manifestación pública. En este sentido resultó histórica la concentración celebrada Vitoria en noviembre de 2011. Fue la primera vez que guardias civiles se manifestaron en contra de ETA ante la sede del Gobierno vasco.

AUGC recuerda que el hecho de que a partir del citado atentado de Legutiano y hasta hoy se haya personado sistemáticamente como acusación particular en todos los casos de guardias civiles víctimas del terrorismo la ha convertido en una referencia de apoyo a los trabajadores del Cuerpo. Y así sigue siendo.

Por eso, en este momento de derrota total de la banda, AUGC quiere recordar también el trabajo y compromiso mostrado desde esta asociación en su lucha contra el terrorismo de esta banda criminal.

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