El operativo en Cataluña vuelve a llevarse a cabo en medio de la improvisación y condiciones precarias para los guardias civiles

En este marco, AUGC ha remitido un escrito a la Dirección General solicitando explicaciones por estas medidas improvisadas, solicitamos un aumento de las dietas y el adelanto de las mismas, máxime cuando una vez más hablamos de una situación claramente previsible desde hace meses, ya que al aniversario del referéndum ilegal se une la proximidad del anuncio de las sentencias del juicio del ‘procés’.

Tarragona

Imagen de archivo de una formación de guardias civiles ante una protesta independentista en Cataluña.

Como hace dos años, la Guardia Civil ha vuelto a incurrir en los mismos errores que entonces hicieron muy difíciles las condiciones de vida de los agentes que fueron desplazados a Cataluña para frenar la amenaza secesionista. Si entonces, la operación estuvo caracterizada por la improvisación, alojamientos precarios, dietas escasas y jornadas interminables sin apenas días de descanso para los guardias civiles, en esta ocasión se demuestra que poco o nada se ha aprendido de aquella experiencia.

Una operación que se llevará a cabo en seis fases y que incluye personal de varias especialidades y provincias, donde se cancelarán vacaciones, permisos o se ampliarán las horas de servicio. 

AUGC apoya este dispositivo ante un posible grave riesgo de alteración del orden público y para garantizar el mantenimiento de la seguridad ciudadana y el ordenamiento constitucional, pero critica la improvisación, la falta de información y tacto con los agentes y las pésimas condiciones con las que habrán de sobrellevar tan importante misión y riesgo. 

Como muestra sirva la exigua cantidad que percibirán los guardias civiles comisionados en este dispositivo: 28 euros al día para su propia manutención, por lo que estar alejados de sus familias y hogares les costará dinero de su propio bolsillo. 

En cuanto a las condiciones de alojamiento, baste citar que en algunos casos se están dando situaciones en las que hasta siete agentes deben compartir espacio.

A pesar de ser conocido hace tiempo este despliegue, de dos mil agentes entre guardias civiles y policías nacionales, un tercio del personal empleado en el operativo puesto en marcha hace dos años para el referéndum ilegal del 1 de octubre, de nuevo nos hemos encontrado que docenas de trabajadores han recibido la orden de partir desde sus provincias de destino hacia Cataluña sin ningún margen de tiempo para organizarse, con apenas 48 horas de antelación, algunos de ellos entrando de servicio nocturno, al día siguiente preparar el material y salir dirección a Cataluña. Un quebranto para la conciliación familiar y laboral de los guardias civiles, que de nuevo vuelven a ser tratados como números y mano de obra barata. 

Una vez llegan a Cataluña, no conocen su régimen en cuanto a la jornada laboral que estos trabajadores tendrán que afrontar durante el tiempo en que permanezcan en Cataluña, tanto en cuanto a sus horas semanales como a sus descansos ni el tiempo que estarán fuera de sus hogares. 

Si a esto unimos la falta de medios materiales con los que contarán, incluso han tenido que cederse chalecos antibalas de unas unidades a otras y muchos de ellos tendrán que vestir uniformes que deberían haberse renovado hace años, comprenderemos que una vez más se haya instalado el descontento generalizado entre los trabajadores del Cuerpo.

Hasta la fecha, la Guardia Civil no ha informado en ningún momento de las condiciones de la mencionada Comisión. No existe ningún documento que aclare dichas condiciones: no se conocen horarios, ni dietas, ni duración de la Comisión. Y no podemos olvidar que, gran parte de los agentes desplazados, adelantarán de su bolsillo los gastos que se originan y, por ello, debería informarse desde un primer momento de las condiciones y tiempo de la comisión con el fin de planificar sus gastos. 

En este marco, AUGC ha remitido un escrito a la Dirección General solicitando explicaciones por estas medidas improvisadas, solicitamos un aumento de las dietas y el adelanto de las mismas, máxime cuando una vez más hablamos de una situación claramente previsible desde hace meses, ya que al aniversario del referéndum ilegal se une la proximidad del anuncio de las sentencias del juicio del ‘procés’.

También debemos recordar las ya de por sí difíciles condiciones bajo las que trabajan los guardias civiles en Cataluña, tanto en comisión de servicio como destinados permanentemente. Por este motivo el Gobierno debería reconocer a Cataluña como territorio de especial conflictividad y tomar medidas que mejoren las condiciones de vida de los agentes que prestan servicio en este territorio. 

Por ello, desde AUGC queremos reiterar nuestra solidaridad y apoyo en todos los sentidos hacia los compañeros que están allí destinados o desplazados en comisión de servicio, y que desde el otoño de 2017 sufren una situación muy alejada de la normalidad en la que deberían vivir y trabajar tanto ellos como sus familias. 

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