La Directora ignora a las asociaciones, mientras que los guardias civiles deben trabajar en instalaciones plagadas de cucarachas

En el puesto almeriense de Roquetas de Mar.

Actualidad

Momento de la visita de María Gámez a Almeria.

AUGC Almería denuncia las lamentables condiciones bajo la que los guardias civiles tienen que trabajar, una situación insalubre que también padecen los ciudadanos, dando lugar a que en el Puesto Principal de Roquetas de Mar se les lleguen a caer cucarachas encima.

A esto se le suma el desprecio mostrado por parte de la directora general de la Guardia Civil, María Gámez, a los representantes de AUGC, con quienes evitó reunirse en la visita relámpago que realizó a Almería la pasada semana, en la que conoció, entre otras unidades, el infraedificio del acuartelamiento de Níjar, donde se reunió con mandos y autoridades pero no con los representantes de los trabajadores,   haciendo uso de su costumbre de democracia cuartelera.

AUGC considera que la Guardia Civil de Almería está actuando deliberadamente mal, no existiendo peor provincia para la conciliación, que incluso para la visita de la Directora se cambiaron servicios para cubrir la seguridad de la misma y que salieran bien las fotos. La Directora no puede promulgar conciliación cuando ésta se tiene que  conseguir a base de sentencias judiciales, siendo un paripé el hablar con los diferentes empleos en una comandancia que tiene más expedientes disciplinarios por faltas graves que leves, y no reuniéndose de ninguna manera con las asociaciones de la Guardia Civil, siendo una visita más propia de campaña electoral sin muestra alguna de conocer los problemas reales de los guardias civiles.

Una situación absolutamente inasumible en un Estado de Derecho y ante la que, además, deben sufrir el abandono de la propia institución a la que se sirve, es urgente una mudanza del Puesto Principal de Níjar que no cumple un mínimo de condiciones de salubridad, tanto por limpieza como por falta de vestuarios reales con ni siquiera unas duchas, acuartelamiento que recordemos han sido golpeadas en dos ocasiones con dureza por el Covid y numerosas oleadas de pateras para las que no existe un protocolo, ni hay medidas ,ni hay medios suficientes.

De igual forma se sufre una situación sangrante en Roquetas de Mar, que para más inri tienen una instalaciones nuevas a su disposición por parte del Ayuntamiento, en las que según nos trasladan podrían estar trabajando mañana mismo, estamos hablando de un municipio donde se viene haciendo seguimiento y protegiendo a más de seiscientas mujeres víctimas de violencia de género, pero que sigue siendo una olla a presión donde no caben sus más de doscientos guardias civiles, todo ello por culpa de la inacción del Ministerio de Interior que no mueve ficha, condenando así a la ciudadanía y profesionales a convivir afinados entre plagas de cucarachas e insectos. Por todo ello preguntamos a su titular Fernando Grande-Marslaka. ¿Quién protege a quienes nos protegen?