LLuvia de piedras en Ceuta mientras el gobierno mantiene el muro de silencio: AUGC exige profesión de riego ya

Tras el violento ataque a una patrulla en la barriada del Príncipe, AUGC denuncia que el Ministerio del Interior abandona a los agentes a su suerte, negándoles los coeficientes reductores y el estatus de peligrosidad que sus propias heridas y vehículos destrozados confirman cada día.

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Vehículo apedreado en Ceuta

Esta pasada madrugada, la barriada del Príncipe volvió a ser escenario de un violento atentado contra la autoridad. El apedreamiento de un vehículo oficial, cuyas lunas fueron destrozadas con saña poniendo en grave riesgo la integridad física de los agentes que se encontraban en su interior. No es un hecho aislado: es el síntoma de una frontera que se desangra por la presión operativa y migratoria que ha rebasado todos los límites. Afortunadamente, en esta ocasión no hubo que lamentar daños personales, pero lo sucedido constituye un ataque intolerable contra quienes velan por la seguridad de todos los ciudadanos.

Desde AUGC denunciamos que trabajar en Ceuta se ha convertido en una misión de alto riesgo sin el respaldo de la ley. La falta de voluntad política para negociar los coeficientes reductores de jubilación es un insulto a quienes se juegan la vida cada noche. Exigimos un respaldo institucional real, que se traduzca en el reconocimiento inmediato de la profesión de riesgo y un refuerzo urgente de efectivos y medios materiales. No aceptamos más palmadas en el hombro mientras el Gobierno bloquea la interlocución con los representantes de los trabajadores. El Ministerio del Interior debe abandonar su pasividad antes de que tengamos que lamentar una tragedia irreparable.