Manotazos, empujones y mordiscos: Seis Guardias Civiles y dos Policías Locales agredidos amplían el listado de víctimas

Los hechos ocurrieron en Almería y su periodicidad es tan frecuente debido a la pérdida del principio de autoridad que propician las leves penas de atentar contra los agentes. La Delegación provincial de la Asociación Unificada de Guardias Civiles defenderá judicialmente a los compañeros

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Los servicios médicos tuvieron que suministrar al agresor un relajante ante la imposibilidad de introducirle en un calabozo del acuartelamiento. Es necesario material para defendernos y un aumento de las penas.

La localidad almeriense de Roquetas de Mar fue ayer el escenario de una agresión contra seis Guardias Civiles y dos Policías Locales. Un mismo sujeto propició a todos los agentes lesiones de diversa consideración para las que necesitaron atención médica. Sus materiales en dotación y los personales también sufrieron daños. El ataque se desencadenó al intentar identificar al hombre, que habría agredido sin motivo aparente a una madre y al hijo de ella en un parque de Roquetas.

La identificación no fue posible, se negó a hablar con los integrantes de la Guardia Civil, con los Policías Locales e intentó marcharse del lugar. Al proceder con un cacheo preventivo por si portaba armas comenzó a proferir empujones y manotazos a uno de los agentes. Fue necesaria la intervención del resto de compañeros para reducirlo y detenerlo en primera instancia por un delito de resistencia, desobediencia grave y por atentar contra la autoridad. Se emplearon varios minutos para controlar al hombre, que presentó una resistencia muy activa contra la actuación y arremetía con mucha fuerza, llegando incluso a morder a uno de los Guardias Civiles.

Cuando el agresor estaba agotado físicamente y engrilletado de manos y piernas se le pudo introducir en el vehículo policial para trasladarlo hasta las dependencias policiales. Sin embargo, su agresividad era continua y fue necesario que los servicios médicos le suministraran un relajante ante la imposibilidad de meterle en un calabozo del acuartelamiento.  

Durante el forcejeo inicial para reducir al atacante, el material en dotación de los seis Guardias Civiles resultó dañado. El cargador del arma oficial de dos de ellos quedó raspado, a otro compañero le rompió el pantalón oficial, a otro una linterna personal, al quinto compañero le rompió la cremallera del pantalón oficial, su linterna personal y la pantalla de su teléfono particular, y al último le  fracturó sus gafas de sol personales y le rajó el polo oficial por una de las hombreras.

Los hechos narrados están denunciados y AUGC Almería defenderá judicialmente a los compañeros agredidos. Los ataques hacia las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado son frecuentes y además las penas que lleva aparejada este delito de atentado son leves, perdiendo así el principio de autoridad. En la provincia resulta raro cuando hay una semana sin que se haya producido alguna agresión contra los Guardias Civiles. Ya ni tan siquiera resulta extraño cuando hay ataques por arma blanca, que se multiplican en estas fechas con el aumento de la población en verano. Durante la época estival es necesario incrementar la plantilla porque la propia Unidad de refuerzo USECI es comisionada a Ceuta, Algeciras, Melilla, o a cualquier punto geográfico similar.

Además, hace años que llevamos demandando la necesidad de material de defensa para situaciones como la vivida ayer en Roquetas de mar: Pistolas taser o chalecos antibalas para todos los integrantes –no sólo para la mitad de la plantilla–. Hay que actuar ya y aumentar las penas por agredir a los agentes de la autoridad porque cada vez hay más ataques.

Recientemente, el Subdelegado del Gobierno de Almería, Manuel de la Fuente, ha anunciado la inclusión de Almería en el Plan de Prevención de la Zona del Estrecho, que irá acompañado de unos fondos de 30 millones de euros para el aumento de plantilla y mejoras de medios e instalaciones de las FFCCSS. Estaríamos encantados de accediera a reunirse con nosotros para que nos planteara y explicara sobre el asunto, pero lleva tres años negándonos un encuentro y tememos que al final ocurra como con el traslado del acuartelamiento de Roquetas del Mar.

Todas estas situaciones son absolutamente inasumibles en un Estado de Derecho. Los Guardias Civiles sufren el abandono de la propia Institución a la que sirven e Ministerio del Interior sigue negando unas instalaciones dignas y medios suficientes.