Una crisis, dos cuerpos policiales y desigualdad de criterios en perjuicio de los guardias civiles

Esta permanente discriminación que padecemos los guardias civiles respecto a los policías nacionales también se extiende, y tiene buena parte de su origen en ello, a la limitación de derechos de los representantes de los trabajadores de uno y otro cuerpo.

por Redacción AUGC

Guardia Civil y Policía Nacional, cuerpos hermanos pero desiguales en derechos para sus agentes.
Guardia Civil y Policía Nacional, cuerpos hermanos pero desiguales en derechos para sus agentes.

Ante la entrada en vigor del RDL 463/2020 donde se declaraba el estado de alarma se han venido sucediendo distintas ordenes de servicio que afectan a las condiciones sociolaborales de los cuerpos de seguridad estatales, vacaciones, permisos y jornada laboral de policías y guardias civiles han sufrido alteraciones con diferentes consecuencias. Y como suele ocurrir, son los guardias civiles lo más perjudicados y los que más dificultades están teniendo para conciliar y proteger su salud.

El Ministerio del Interior en orden comunicada, emitida el 14 de marzo, dirigida a los miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad deja en manos de las Direcciones Generales de Policía y Guardia Civil las medidas organizativas internas y la protección de la salud de policías y guardias civiles. A partir de ese momento llegarían mejoras para unos, y discriminaciones para otros.

CONDICIONES LABORALES EN LA POLICÍA NACIONAL

Desde la Dirección General de la Policía se emitió orden de servicio el 15 de marzo por la que las vacaciones y permisos de su personal quedaban supeditadas a las necesidades de los dispositivos de cada plantilla, pero sin suspenderlos de forma general. En lo concerniente a la jornada laboral, desde la Dirección General de la Policías se emitió instrucción al respecto el pasado 20 de marzo en el que los turnos de servicio pasaban del seis jornadas-cuatro descansos al de seis jornadas-seis descansos en aras de garantizar la salud y seguridad de los policías. Igualmente se trasladaba la decisión de “suspender” los permisos de Semana Santa, por lo que serán disfrutados una vez finalice el acutal estado de alarma.

CONDICIONES LABORALES EN LA GUARDIA CIVIL

Por el contrario, en la Guardia Civil, desde el Mando de Operaciones, se emitió orden de servicio con fecha 20 de marzo en la que se suspendían las vacaciones y permisos (salvo el de lactancia), dejando claro que la suspensión no tendría que suponer necesariamente la prestación de servicio, pudiéndose establecerse reservas de personal y ampliando la posibilidad de rebasar las horas de trabajo mensual en casos justificados.

Posteriormente, y con fecha 28 de marzo, desde el Estado Mayor de la Guardia Civil, se recomienda el disfrute de determinados descansos compensatorios en aras de dosificar al personal y proteger su salud. Estas instrucciones, aunque bien intencionadas, han tenido una interpretación desigual y restrictiva por los respectivos mandos de las unidades.

En la práctica, mayoritariamente la suspensión de los permisos ha supuesto:

  1. El nombramiento inmediato de servicio.
  2. Se han suprimido todos los descansos compensatorios recogidos en nuestra normativa (singularizados, festivos y de superación de jornada).
  3. En algunos casos, hasta los descansos semanales.
  4. No hay noticias sobre los permisos de Semana Santa.

Desde la propia DGGC se constata una significativa disminución de la delincuencia y la conveniencia de crear reservas de personal para futuras situaciones que pudieran derivar en conflictividad social, pero la tónica general en las unidades ha sido el nombramiento masivo de servicios sin una necesidad real y objetiva. Siendo esta una decisión que afecta al potencial de servicio y va en contra de los criterios de expertos sanitarios y epidemiólogos, y por tanto a la salud de los guardias civiles.

Desde la Asociación Unificada de Guardias Civiles hemos entregado el informe adjunto a este comunicado por el que solicitamos que la Dirección General de instrucciones más concretas y fiscalice su cumplimiento, en la línea de protección de la salud de los guardias civiles y de preservación del personal ante situaciones futuras de mayor demanda de personal.

Mismas funciones, peores condiciones laborales.
Mismas funciones, peores condiciones laborales para los guardias civiles. 

NECESIDAD DE AVANCES EN LOS DERECHOS DE LOS GUARDIAS CIVILES

Esta permanente discriminación que padecemos los guardias civiles respecto a los policías nacionales también se extiende, y tiene buena parte de su origen en ello, a la limitación de derechos de los representantes de los trabajadores de uno y otro cuerpo. Así, mientras que los policías cuentan con sindicatos, los guardias civiles ven limitado su margen de maniobra al contar únicamente con la figura de las asociaciones profesionales, entidades con un potencial muy recortado.

Esta desigualdad tiene consecuencias inmediatas en la aplicación del actual estado de alarma, ya que en éste las actividades de representación sindical y patronal no están afectadas por las restricciones de movilidad contenidas en el Real Decreto 463/2020, de 14 de marzo, y en el Real Decreto-ley 10/2020, de 29 de marzo, con el fin garantizar la asistencia y asesoramiento a personas trabajadoras y empleadores. Por lo tanto, al no ser consideradas las asociaciones profesionales como sindicatos, no quedan exentas, como estos, de dichas restricciones.

Un agravio más que, como siempre, tienen que padecer los guardias civiles respecto al resto de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.

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