Decepcionante comparecencia de la Directora General en el Congreso, con evasivas y sin respuesta a las demandas de los guardias civiles

Gámez se limitó a quejarse de la falta de presupuesto como mantra para justificar que los guardias civiles sigan los servidores públicos con menos derechos del Estado español; sin turnos de trabajo con cadencias fijas en su horario laboral, con unos pluses económicos discriminatorios, y sin derecho a negociación colectiva ni cauces para reivindicar sus legítimas aspiraciones.

por Redacción AUGC

María Gámez, en un momento de su comparecencia del pasado jueves.
María Gámez, en un momento de su comparecencia del pasado jueves.

Como era de prever, la comparecencia el pasado jueves de la directora general de la Guardia Civil, María Gámez, en el Congreso de los Diputados, en el marco de la Comisión de Interior, supuso una decepción más para los guardias civiles que aguardaban explicaciones de los distintos asuntos relacionados con la institución en los últimos meses.

Lejos de afrontar y aclarar por qué los guardias civiles han sufrido un retroceso en sus derechos sociolaborales en el último año, la Directora recurrió a respuestas evasivas que no arrojaron luz alguna respecto a las razones para esta grave involución.

Fue más de una hora y media de intervención echando balones fuera, sin aclarar por qué se ha perjudicado en el capítulo de la Productividad a los trabajadores que dan la cara en primera línea, favoreciendo, en cambio, a los altos mandos.

Gámez se limitó a quejarse de la falta de presupuesto como mantra para justificar que los guardias civiles sigan los servidores públicos con menos derechos del Estado español; sin turnos de trabajo con cadencias fijas en su horario laboral, con unos pluses económicos discriminatorios, y sin derecho a negociación colectiva ni cauces para reivindicar sus legítimas aspiraciones.

Fue más de una hora y media de intervención echando balones fuera, sin aclarar por qué se ha perjudicado en el capítulo de la Productividad a los trabajadores que dan la cara en primera línea, favoreciendo, en cambio, a los altos mandos. La misma razón adujo para escabullirse ante la carencia de medios en la Guardia Civil, como chalecos antibalas o vehículos en buenas condiciones.

Tampoco explicó por qué se ha premiado con el tercer tramo de la equiparación salarial a los que ya estaban equiparados, olvidándose de los agentes de base, en una regularización que nada tenía que ver con el acuerdo firmado por los representantes de las organizaciones policiales.

Tuvo, además, la osadía de defender que en la Guardia Civil sus trabajadores pueden conciliar su vida laboral con la familiar.

Respecto a la jornada laboral, Gámez tampoco explicó por qué los guardias civiles continúan careciendo de turnos a día de hoy, a pesar de que así lo recoge su normativa. Un auténtico abuso contra el que ya se pronunciaron en su momento los tribunales europeos, sin que a fecha de hoy se haya producido cambio alguno. En la Guardia Civil, lo único que cambian, para mejor, son las condiciones de vida del Generalato.

Tuvo, además, la osadía de defender que en la Guardia Civil sus trabajadores pueden conciliar su vida laboral con la familiar, y eso con una sentencia sobre la mesa en la que el tribunal fallaba contra la institución por haber puesto todas las trabas posibles a una agente destinada en Cáceres que solicitó reducción de jornada para cuidar de sus hijos.

 

 

Sobre la gestión de la pandemia, no aclaró por qué no se declaró a los guardias civiles personal de alto riesgo, ni el retraso en la realización de tests ni en la dotación de medios. Por supuesto, tampoco explicó por qué no se crearon turnos estancos para evitar contagios.

Otra cuestión que dejó sin respuesta fue el recorte de derechos a los representantes de los trabajadores del Cuerpo, desconociendo los principios de diálogo social y de gobierno abierto, que son hurtados a los guardias civiles y a sus representantes asociativos.

Es sólo un resumen de las múltiples muestras de maltrato que están sufriendo los guardias civiles bajo la gestión de Gámez, y ante ello, desde AUGC nos debemos plantear la razón para ello. Nos tememos que, como los responsables anteriores del Cuerpo, la actual directora general ha vuelto a sucumbir bajo la presión del lobby militarista del Generalato en la Guardia Civil.

Por todo ello, si no se dan pasos decididos para la modernización de la Guardia Civil y se comienza a trabajar bajo consignas del buen gobierno y participación de los representantes de los guardias civiles para atender nuestras legítimas reivindicaciones, AUGC convocará una manifestación/concentración antes del verano.

En el vídeo puedes ver la intervención de la portavoz del Partido Popular tras la comparecencia de la Directora General

 

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