La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) manifiesta su profunda ndignación y tristeza ahora que ha pasado el segundo aniversario del trágico suceso en el puerto de Barbate, donde dos guardias civiles fueron asesinados tras ser embestidos por una narcolancha. Dos años después, la realidad a pie de costa no ha cambiado: la desidia política sigue siendo el principal obstáculo para la seguridad de quienes luchan contra el narcotráfico.
Promesas incumplidas y una "Zona de Especial Singularidad" olvidada.
A pesar de las promesas iniciales y las declaraciones de urgencia tras el asesinato de los agentes, AUGC denuncia que la Zona de Especial Singularidad (ZES) para el sur de España sigue guardada en un cajón.
- Falta de efectivos: Las plantillas continúan bajo mínimos, sin el refuerzo estructural necesario para combatir mafias cada vez más violentas.
- Incentivos inexistentes: No se han aprobado los complementos económicos ni los incentivos profesionales que permitan asentar a los agentes en el territorio.
- Riesgo constante: Los guardias civiles siguen enfrentándose a embarcaciones de alta potencia con medios técnicos y materiales claramente inferiores.
"Nada ha cambiado": Seguimos sin ser reconocidos Profesión de Riesgo.
Desde AUGC nos sumamos a las recientes críticas expresadas por representantes públicos y sociales que denuncian que nada ha cambiado tras lo ocurrido en Barbate. El desmantelamiento de unidades especializadas y la falta de una estrategia integral por parte del Ministerio del Interior contra el narcotráfico solo han servido para envalentonar a los delincuentes.
AUGC quiere expresar su decepción, ya que no podemos permitir que el sacrificio de nuestros compañeros caiga en el olvido por un abandono institucional incomprensible. Dos años es tiempo más que suficiente para haber dotado a la provincia de medios de protección dignos y patrulleras capaces de plantar cara a las narcolanchas con seguridad.
AUGC no descansará hasta que se reconozca el trabajo de alto riesgo que realizan los Guardias Civiles. Por ello, exigimos al Ministerio del Interior:
- Reconocimiento de la profesión de Guardia Civil como profesión de riesgo.
- La Declaración inmediata de la Zona de Especial Singularidad.
- Aumento real y permanente de la plantilla de la Guardia Civil en las zonas tensionadas.
- Renovación urgente de las embarcaciones marítimas y dotación de equipos de protección adecuados.
Es hora de pasar de las palabras a los hechos. La seguridad de los agentes y de los ciudadanos no puede esperar más.




