AUGC: “Los protocolos contra el suicidio en la Guardia Civil están obsoletos”

11/9/2017
La rueda de prensa celebrada el pasado día 9 de septiembre La rueda de prensa celebrada el pasado día 9 de septiembre

 

Ayer, domingo 10 de septiembre, se celebró el Día Mundial para la Prevención del Suicidio. Para la Asociación Unificada de la Guardia Civil, este día toma especial relevancia debido a que esta, la del suicidio, es una tragedia que afecta especialmente al Cuerpo, donde ya se han quitado la vida 14 agentes en lo que va de año, los mismos que en todo 2016. Por ello y con motivo de este día, Francisco Cecilia, secretario general de AUGC Madrid, acudió a la rueda de prensa organizada por la Asociación La Barandilla con el fin de visibilizar la problemática del suicidio y normalizar el tema dentro de la sociedad.

Francisco Cecilia explicó ante los medios que son necesarios nuevos “protocolos de actuación” ante las primeras sospechas e indicios de ideas suicidas o situaciones de depresión antes de que se enquisten y sea demasiado tarde su intervención. Los protocolos que existen actualmente “están obsoletos”, lo cual se ve demostrado por el hecho de que los suicidios en la Guardia Civil no solo no disminuyen, sino que han aumentado en los últimos meses.

La ya insostenible estadística de un suicidio de un guardia civil cada 26 días durante las últimas décadas ha experimentado un fatal repunte en 2017, año en el que en apenas ocho meses se han quitado ya la vida catorce trabajadores de la institución. En este sentido, el verano ha sido especialmente trágico, con ocho agentes que decidieron quitarse la vida entre julio y agosto, lo que sitúa el promedio de suicidios este año en la Guardia Civil en “casi uno por quincena”. Esto significa que incluso con cuatro meses aún por delante, 2017 haya superado ya el número de suicidios del año anterior, alcanzando la cifra más alta de los últimos seis.

A pesar de estos datos, el suicidio sigue siendo un tema tabú que es negado sistemáticamente dentro de la Guardia Civil. Fue por eso por lo que Francisco Cecilia también denunció en la rueda de prensa la "política de ocultismo" del Cuerpo y la falta de "reconocimientos psicológicos periódicos" de unos profesionales “con acceso a armas” y que tienen que enfrentarse a situaciones “incómodas” que no siempre se saben gestionar. Para aprender a afrontar este tipo de trabajo hace falta “formación” y también gabinetes psicológicos externos al Cuerpo para tratar a los guardias con problemas, así como una mejora de "las condiciones sociolaborales".

Dentro de estas condiciones sociolaborales se encuentra el Código Penal Militar, que se aplica en cualquier hábito de la vida del guardia, y que “puede incidir en las tendencias suicidas”, ya que en tiempos de paz es un anacronismo y una anomalía democrática que afecta a las relaciones laborales de los guardias civiles.

Lo mismo ocurre con herramientas como los IPEGUCI, informes de calificación que se utilizan más para castigar a los guardias por rencillas personales con los mandos o por llevar a cabo una labor asociativa. La importancia de estos informes en la carrera profesional de los guardias lleva a situaciones de estrés que, a la larga, pueden convertirse en insostenibles.

En la Guardia Civil, tras un primer protocolo de actuación para la prevención de conductas suicidas en 2002, se han elaborado diferentes planes de actuación preventiva (2005 y 2010) y dictado instrucciones específicas a los Servicios de Psicología del Cuerpo para afrontar el problema del suicidio, medidas que han demostrado su ineficacia.  Por ello, AUGC exige una implicación real del Gobierno y de la Dirección de la Guardia Civil para poner solución a este grave problema que se cobra cada año la vida de muchos compañeros.

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Comentarios

    No es que estén obsoletos, no existen. Los superiores directos, se toman en broma los problemas personales de los subordinados. Con decir " en mi tiempo, no se libraba, eso de la conciliación no existía y no nos moríamos". Con eso lo arreglan todo. Luego sin miramientos horarios desajustados, mal planteados, sin turnos, sin un orden al fin y al cabo. Presión en el día a día, la calle cada vez peor, mal pagados, todo el conjunto puede llegar a superar a una persona y el tener un arma a mano es algo muy rápido de usar. No es lo mismo tener que irse al puente Segovia, que estar con la pistola en la mano y hacer zas. Esto se solucionaría si los jefes no fuesen tan cuadriculados con las normas para cuando ellos las quieren llevar a la norma, porque se pueden adaptar horarios, mejorar en Finlandia calidad de vida y no ir al puteo constante y al " haber estudiado" falta respeto, humillación diaria y total abandono del superior al inferior. Porque esto es una cosa prácticamente de la básica, algo habrá que mirar y revisar

    Creado el 12/09/2017 a las 14:16 por Andres

    Y algo muy importante un código penal militar en el que se escuda el superior, ya que no se le puede discutir nada, aunque no lleve razón. El callar y obedecer,primer tiempo del saludo y agachar cabeza, porque si le contestas te juegas cuatro meses o a saber. Porque el guardia nunca va a llevar razón. Y algo muy importante el uso partidario de poder mandarte de un sitio a otro, en una misma unidad, la posibilidad de un expediente con perdida destino, donde no te puedes poner en tu sitio ante el jefe porque te arruina la vida. Todo eso lo tenemos grabado a fuego en el cerebro y el miedo es continúo a que nos pase algo de ello. Siempre se dice, eso no pasa, pero solo hay que mirar los boletines o ver como exilian a compañeros a los puntos más lejanos de la península, sitios donde no iría ni un recién salido, mandan a compañeros con más de 20 años, eso marca y eso está hay presente. De todo eso se vale el jefe y con esa carga psicológica no puede trabajar y menos vivir nadie.

    Creado el 12/09/2017 a las 14:29 por Andres
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